Lo que se practica en sesión sale a la mesa, al parque y al salón de clases. Ahí es donde de verdad se nota.
Hablar también es participar
Cada sesión busca que lo practicado salga del consultorio: pedir ayuda, contar una experiencia, seguir una indicación, conversar o usar la voz con mayor comodidad. Cuando es útil, se comparte una guía breve con familia, escuela o trabajo para sostener ese puente cotidiano.