El oficio en detalle
Se fabrica en el taller y se coloca en tu local
Tu Negocio trabaja cortinas de acero de principio a fin: se toma la medida en tu local, se fabrica la cortina en el taller con el calibre y el sistema que pide el claro, y se coloca dejándola operando. Hacemos cortina enrollable troquelada, microperforada y de celosía, portones para bodega y andén, motorización con control o botonera, reparación de resortes y guías, y las protecciones metálicas que hagan juego con el frente. Antes de cualquier trabajo se revisa en sitio y se cotiza por escrito, con las medidas anotadas y diciendo qué incluye. Mándanos el ancho y el alto por WhatsApp o pide la visita de medición.
Lo que enseña el taller
En este oficio casi todo lo que falla se pudo prever: un resorte mal calculado, una guía sin plomo, un motor puesto sobre un eje que no lo aguantaba. Por eso aquí se mide antes de prometer y se dice de frente cuándo conviene reparar y cuándo ya no. Es también la razón de que se trabaje con calibres que se sostienen solos y no con la lámina más delgada que permita bajar el precio de la cotización: la cortina barata se paga completa la primera vez que la fuerzan.
La puerta con la que cierra tu negocio
Una cortina de acero es lo último que baja el dueño cuando apaga las luces, y lo primero que ve el cliente cuando pasa por la banqueta con el negocio cerrado. Tiene que cerrar suave, subir sin trabarse y aguantar un jalón. Ese es el trabajo de Tu Negocio: cortinas que abren todos los días durante años sin que nadie se acuerde de ellas, y un teléfono que sí contesta el día que una se atora. Lo demás —el acabado, el motor, la reja que hace juego— viene después de que eso está resuelto.