Recubrimiento de superficie plana con sistema continuo que detiene filtraciones desde la cubierta. Incluye preparación del área, revisión de pendientes y protección de salidas pluviales.
Limpieza profunda, retiro de material suelto, tratamiento de fisuras y sellado de juntas y pretiles. Una base bien preparada es la diferencia entre un trabajo que dura y uno que falla.
Sistemas líquidos de alto desempeño para azoteas, losas y terrazas expuestas. Aplicación por capas con refuerzo en puntos críticos, adaptada a la pendiente y exposición solar de tu superficie.
Soluciones con rollos asfálticos o membranas sintéticas para superficies que requieren una barrera continua de alta resistencia. Ideal para losas de concreto con tránsito o equipos instalados.
Acompañamiento para que instalaciones posteriores como aire acondicionado, paneles o plomería no comprometan el sistema impermeable recién aplicado.
Retiro controlado de capas deterioradas, corrección de la base y aplicación del sistema nuevo. Evaluamos si la capa vieja puede recibir mantenimiento o si requiere reemplazo completo.
Sistema con garantía
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Respuesta rápida
Materiales de calidad
Presupuesto sin costo
Técnicos cuidadosos
En Tu Negocio entendemos que una cubierta confiable empieza por una revisión honesta. Atendemos hogares y comercios en Ciudad de México con un enfoque de continuidad: reconocemos que cada losa, terraza, pretil y paso de instalación cuenta una historia distinta, y nuestra labor es leerla antes de intervenir. No prometemos diagnósticos a ciegas: vamos, miramos y proponemos con la certeza de quien sabe que el agua encuentra siempre el camino más débil.


Cada intervención que realizamos está guiada por una convicción simple: una impermeabilización duradera no se mide en metros cuadrados, se mide en encuentros resueltos. Hemos aprendido junta por junta, terraza por terraza que la diferencia entre un trabajo correcto y una filtración futura está en los detalles que pocos miran.
Llegamos con los sentidos atentos: escuchamos el síntoma, observamos la geometría, mapeamos los puntos críticos y coordinamos cada paso. Sabemos que detrás de una mancha de humedad hay una familia que quiere proteger su espacio, y tratamos cada proyecto con la serenidad de quien ha recorrido muchas cubiertas bajo la lluvia.
La coincidencia con lluvia, la ubicación de la mancha y la cercanía de tuberías dan pistas, pero no sustituyen una revisión profesional en sitio. Si la humedad persiste sin lluvia, puede requerir descartar otra fuente antes de intervenir.
La humedad residual puede tener varias causas: una fisura que no se trató, un encuentro entre planos que quedó sin sellar, una bajada pluvial obstruida o encharcamientos que el sistema no puede resolver si la pendiente es insuficiente. Una revisión puntual identifica el origen.
Fotos amplias y cercanas de la zona afectada, una descripción de cuándo aparece la humedad, el tipo de superficie y si hay equipos o áreas de tránsito en la cubierta ayudan a orientar la primera conversación.
Conviene planearlo con anticipación. Una perforación o fijación posterior puede abrir una ruta de agua si no se resuelve el sellado. Si requiere instalar equipos, le orientamos sobre cómo hacerlo sin comprometer el sistema.