Diseños ya terminados para este giro. $399 al mes o $3,299 al año, IVA incluido, con hospedaje, dominio y panel para editarlo tú mismo.
Hoy tenemos 4 diseño(s) listo(s) para este giro.
Estos servicios vienen precargados en el sitio; los editas, quitas o agregas desde tu panel.
No. El coaching trabaja hacia adelante, desde un presente funcional y sobre objetivos observables: delegar, decidir, comunicar, cambiar de puesto. La psicoterapia atiende sufrimiento y cuadros clínicos, y en México es una profesión regulada con cédula. Si en las primeras sesiones aparece algo que corresponde a terapia, te lo digo y te canalizo; no es un fracaso del proceso, es hacer bien el trabajo.
Un proceso completo va de 6 a 12 sesiones de 60 a 90 minutos, normalmente cada quince días. La cadencia quincenal es la que sostiene: semanal cansa y no deja tiempo para practicar lo acordado; mensual pierde el hilo. El número exacto se define en la primera sesión, junto con la fecha de cierre, para que sepas desde el principio en qué te estás metiendo.
La primera conversación es de diagnóstico y dura alrededor de media hora: revisamos qué quieres resolver, si el coaching es la herramienta adecuada y cómo se vería el proceso. Si decidimos trabajar juntos, la sesión siguiente es el encuadre, donde se acuerda el objetivo, el número de sesiones, la cadencia y la política de reagenda. Del diagnóstico sales con una lectura clara de tu situación, contrates o no.
El avance contra el objetivo acordado, nunca el contenido. Cuando la empresa paga, firmamos un acuerdo a tres partes antes de empezar: ahí queda por escrito el objetivo, quién recibe reporte y de qué. Lo que se habla en la sesión no sale de la sesión. Sin esa línea el proceso no funciona, porque nadie se abre con alguien que le va a pasar notas a su jefe.
Para el trabajo uno a uno, sí: la sesión es conversación y la videollamada la sostiene perfectamente, además de que resuelve el tráfico y permite horarios que de otro modo no existirían. Donde sí pesa la presencia física es en el trabajo de equipo, porque ahí importa cómo se acomodan las personas en la sala y quién mira a quién cuando alguien habla.
Porque desde la primera sesión el objetivo se escribe en términos observables. No es «sentirme mejor», es «dejar de resolver yo los pendientes de mi equipo», «llevar la junta semanal en 40 minutos» o «cerrar la conversación de sueldo antes de marzo». A la mitad del proceso revisamos ese objetivo contra lo que realmente cambió, y si no se está moviendo, se ajusta el objetivo o se ajusta el método.
Pago único al año, sin cuota de activación. Es la opción que más conviene.
Con $599 de activación por única vez (gratis si vienes de otro proveedor).
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