Diseños ya terminados para este giro. $399 al mes o $3,299 al año, IVA incluido, con hospedaje, dominio y panel para editarlo tú mismo.
Hoy tenemos 4 diseño(s) listo(s) para este giro.
Estos servicios vienen precargados en el sitio; los editas, quitas o agregas desde tu panel.
Sí, y es justo el motivo para venir. La flexibilidad es resultado de la práctica, no un requisito para empezar. En la clase para principiantes se usan bloques y cinturón para acercarte el piso; el bloque no significa que no puedas, significa que hoy el piso está más lejos.
Te prestamos tapete, bloque, cinturón y cobija; si ya tienes el tuyo, mejor. Ropa cómoda con la que puedas doblarte y estirarte, y nada en los pies: la práctica es descalzo. Trae agua y, si sudas fácil, una toalla chica.
Hatha o restaurativo. Hatha va postura por postura, con pausa para explicar y corregir; restaurativo es puro descanso con soporte. Vinyasa y ashtanga piden ritmo y algo de práctica previa, y yin es intenso de otra manera: posturas largas en el piso.
No, pero la maestra necesita saberlo antes de que empiece la clase. Para el embarazo existe la clase prenatal, adaptada por trimestre. Con una lesión, una cirugía reciente, presión alta o glaucoma conviene empezar en sesión privada y traer la indicación de tu médico.
Se puede pagar clase suelta, paquete de clases al mes o mensualidad. Cada paquete tiene una vigencia y la decimos antes de que pagues, no después; pregúntanos por WhatsApp cómo queda tu caso si viajas o te enfermas.
El grupo se cierra en el cupo que cabe cómodo en el salón, para que la maestra alcance a corregir a todos. Si llegas tarde, entra sin ruido y colócate atrás: se pierde el calentamiento, no la clase.
Pago único al año, sin cuota de activación. Es la opción que más conviene.
Con $599 de activación por única vez (gratis si vienes de otro proveedor).
Precios en pesos mexicanos, IVA incluido, con factura CFDI. Puedes cancelar cuando quieras.